La palabra yoga significa ‘unión’, unión primero con uno y una misma (el/la niña se encuentra con sí mismo, aprende a conocerse a sí misma), y después con las demás (los y las pequeñas aprenden a relacionarse y comunicarse con su entorno).

Para los y las niñas la práctica de yoga es una actividad lúdica, con la cual, sin darse cuenta, se van nutriendo de ella, adoptando así todos sus beneficios. Entre ello, podemos destacar: la mejora de la autoconfianza, la creatividad, la flexibilidad, aceptarse y amarse a sí mismo, concentración y coordinación, respeto, reducir el estrés que ya puedan tener desde tan pequeñitos, relajarse, etc.

Poco a poco, paso a paso, canción a canción, los y las más peques también pueden seguir siendo como son, sin perder esa paz interna, esa consciencia pura, sin perder lo que ya son.